Oporto se me clavó en el cuerpo, no como una ciudad, sino como un río enorme atravesándome por medio y bde arriba/b abajo, a merced bde/b aquella obstinada lluvia. Tropecé con paraguas con gente dentro, conmigo mismo en cada esquina hasta chocar contigo. ?Crees en el destino? ... Se demoró al saber bde/b mi interés por la historia bde/b la denominación: las revueltas bde/b los vi?adores en el siglo XVIII, la aguerrida Antonia bFerreira/b, para degustar finalmente el rojizo tawny. ...